Un breve relato inspirándome en la serie El Ministerio del Tiempo,
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En el ministerio, se da la voz de alarma de que Bellido
Dolfos, va a ser asesinado antes del 7 de octubre de 1072 y por consiguiente no
será él quien asesine a Sancho II el Fuerte.
Mientras tanto, Alonso de Entrerrios, está sentado delante del
televisor con unos ojos que parece como si se hubiera comido un tripi, todo
asombrado, lleva vista la famosa película de Terminator cinco veces, en otro
lugar, vemos a Amelia y a Julián durmiendo juntos, ella, con los ojos medio
entre abiertos, tiene cogidas las manos de Julián que las tiene a la altura del
pecho de ella, él, parece que está durmiendo plácidamente.
De repente, empiezan a sonar tres teléfonos móviles, el de
Alonso que todavía sigue asombrado ante la película que está viendo, el de
Amelia que está disfrutando de lo acontecido y de Julián que duerme
plácidamente. A los pocos minutos, ya están en pie y aparecen por la puerta del
ministerio comentando Alonso la película de Terminator a Julián.
-
[ Alonso ] ¿tú has visto a esa máquina, a ese
hombre de acero? En mis tiempos, con uno de esos, ninguno enemigo de España le
haría frente.
-
[Julián ] jaja, pues no te queda a nada que
aprender “Alatriste”.
-
[ Julián ] ( Piensa para sí mismo ) Si viera
Titanic, ni montaría en las barcas del retiro.
-
[ Amelia ] hombres … ( resopla mientras tanto ).
[ Irene ] Jefe, ya están aquí estos. ( mientras observa a
Alonso como si hubiera visto un fantasma ).
[ Salvador ] Vamos al grano, deberán de ir a 1072, les espera
el abad Dom Roberto, el será vuestro enlace.
[ Julián y Alonso ] ¿ Que se nos ha perdido ahora allí?.
Salvador, mientras señala la zona de Zamora, dice:
-
[ Salvador ] Tienen que ir a Zamora, al día 21 de
Septiembre de 1072, van ustedes a una semana justa antes de que el rey Sancho
II El Fuerte sea asesinado por Bellido Dolfos. Van a ser los “guardaespaldas”
de Bellido hasta el día 7 de octubre que es cuando asesinara al rey Sancho.
-
[ Julián ] Manda cojones que tengamos que ser los
niñeros de un traidor a la corona castellana, por una vez y sin que sirva de
precedente, creo que Alatriste y yo estaremos de acuerdo. ( comenta mientras
dirige su mirada a Alonso de Entrerrios ).
Julián va comentando lo que el otro día escuchaba en aquel bar
donde se reunía con Maite su mujer, un grupo de chicos, en una mesa escuchaban
atentamente a un chico calvo el cual hacían llamar Cid Delgado, este chico,
relataba las vivencias del caballero Rodrigo Díaz de Vivar.
-
[ Salvador ] Pues me temo Julián, que tendréis que
proteger al menos durante unos días a Bellido Dolfos hasta que esté, dé muerte a
Sancho II, para que la historia transcurra como tiene que ser. Recordad que
ante todo estamos para que no cambie la historia y si muriese Bellidos, a saber
cómo estaría la historia en la actualidad.
Irene se queda mirando detenidamente a Amelia, hoy ha estado
algo callada, algo inhabitual en ella. - ¿ En que estará pesando esta muchacha
? Piensa para sí misma sin dejar de observarla detenidamente.
Ernesto coge el teléfono y marca la extensión #654#. – ¡Tened
preparados los trajes para el siglo XI, dos de caballeros y uno de novicia ! –
Comenta mientras pone una de sus manos en el yelmo corintio que tiene Salvador
encima de una mesa.
A los pocos minutos, vemos a la patrulla con los trajes de
época, Amelia vestida de arriba abajo con los hábitos típicos de una novicia del
siglo XI, Alonso y Julián ataviados con una sobrevesta que les llegaba casi
hasta las rodillas, los colores de ambos son claros.
Mientras van llegando a la puerta XI, Irene le comenta a
Amelia que ha estado callada todo el día, por otro lado, Julián le pregunta a
Ernesto que a donde les lleva esa puerta, a lo que Ernesto sacando un pequeño
plano de la época señala un pequeño monasterio a poco más de una legua de
Burgos.
-
[ Ernesto ] En este pequeño monasterio os espera
Dom Noberto, él os dará todo lo necesario hasta llegar a Zamora, desde aquí
hasta allí hay aproximadamente unos 195 km en línea recta, para ti Alonso y
como todavía no estás acostumbrado, calcula que son unas 40 leguas más o menos.
Mientras tanto, un poco más alejadas, Irene sigue preocupada
por Amelia y justo antes de entrar, Irene sujeta la mano de Amelia cuando esta
se dispone a abrirla.
-
[ Irene ] Espera nena, me tienes preocupada, así
que antes de entrar, dime que te ocurre.
Amelia se para y mirando para un lado y para otro lado, coge a
Irene de la mano, se echan para atrás un momento a lo que contesta:
-
[ Amelia ] Julián y yo llevamos varios días
durmiendo.
Irene no sabe lo que decir, se queda con una cara embobada y
tartamudeando … - ¿ Que me dices? – sin saber que decir.
A los pocos segundos llegan Alonso, Julián y Ernesto hablando,
en ese momento Ernesto se para y da las últimas instrucciones a la patrulla.
-
[ Ernesto ] Alonso, se que va en contra de tus
principios, pero debéis proteger provisionalmente a Bellido Dolfos, al menos
hasta el día 7 de octubre, con que desaparezcáis de la escena un par de horas
antes os vale, además, no es conveniente que os vean merodeando por allí, con
que estéis cerca o infiltrados en las mesnadas del rey Sancho os valdrá.
Amelia abre la puerta XI y entra junto con el resto de la
patrulla, a los pocos segundos salen por un tonel gigante de cerca de dos
metros de diámetro, allí les espera Dom Roberto.
-
[ Dom Noberto ] Buenas tardes chicos, os estaba
esperando desde hacía un par de horas, como de costumbre, en el ministerio van
con retraso, a ver si no se retrasan en darnos el sueldo para poder subsistir,
que en estos tiempos en los que andamos, mal camino llevamos.
La patrulla saluda cortésmente besando la mano como se merece un abad de tan alta alcurnia como
es Dom Norberto.
-
[ Dom
Norberto ] No hace falta que me beséis la mano, soy abad porque así me obligan,
pero ni soy de creencias ni nada por el estilo.
A lo que riendo Alonso contesta … - Vamos Norberto, que te
gustan más las mujeres que a un niño un chupete. – Mas o menos – comentaba el
abad mientras les indicaba por donde debían ir.
-
[ Amelia ]
¿Está muy lejos Zamora desde aquí?
Comentaba Amelia mientras contemplaba aquel lugar que parecía
ser una bodega de las de antaño, de esas de las que tanto había oído hablar a
lo largo de su infancia, donde se hacían los buenos vinos que tanto le gustaba
a su padre, vinos, que maduraban en barricas de roble y que tan peculiar gusto
le daba al vino.
-
[ Norberto ] Aproximadamente a poco mas de 40
leguas o lo que es lo mismo, poco mas de 190 km en línea recta, si no os
torcéis en el camino, llegareis en unos pocos días, no tendréis perdida, siguiendo
las indicaciones que yo os de.
Alonso, mientras tanto
contemplaba aquel viejo monasterio que a duras penas se mantenía en pie. El
abad mientras charlaba con Amelia y con Julián, tenía tiempo para decir, que el
monasterio se mantenía en pie de milagro, pero que ni con las ayudas del
ministerio, al paso que iban, duraría mucho y que en pocos años, tal vez
incluso meses, tendrían que trasladarse a otro lugar por el estado casi
avanzado de ruina y que con ello habría que cambiar la puerta de lugar.
( Continuara ... )