miércoles, 6 de mayo de 2015

La muerte es ..., lo que es.

Un breve relato inspirándome en la serie El Ministerio del Tiempo, 

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

En el ministerio, se da la voz de alarma de que Bellido Dolfos, va a ser asesinado antes del 7 de octubre de 1072 y por consiguiente no será él quien asesine a Sancho II el Fuerte.

Mientras tanto, Alonso de Entrerrios, está sentado delante del televisor con unos ojos que parece como si se hubiera comido un tripi, todo asombrado, lleva vista la famosa película de Terminator cinco veces, en otro lugar, vemos a Amelia y a Julián durmiendo juntos, ella, con los ojos medio entre abiertos, tiene cogidas las manos de Julián que las tiene a la altura del pecho de ella, él, parece que está durmiendo plácidamente.

De repente, empiezan a sonar tres teléfonos móviles, el de Alonso que todavía sigue asombrado ante la película que está viendo, el de Amelia que está disfrutando de lo acontecido y de Julián que duerme plácidamente. A los pocos minutos, ya están en pie y aparecen por la puerta del ministerio comentando Alonso la película de Terminator a Julián.

-      [ Alonso ] ¿tú has visto a esa máquina, a ese hombre de acero? En mis tiempos, con uno de esos, ninguno enemigo de España le haría frente.

-      [Julián ] jaja, pues no te queda a nada que aprender “Alatriste”.

-      [ Julián ] ( Piensa para sí mismo ) Si viera Titanic, ni montaría en las barcas del retiro.
-      [ Amelia ] hombres …  ( resopla mientras tanto ).

[ Irene ] Jefe, ya están aquí estos. ( mientras observa a Alonso como si hubiera visto un fantasma ).

[ Salvador ] Vamos al grano, deberán de ir a 1072, les espera el abad Dom Roberto, el será vuestro enlace.

[ Julián y Alonso ] ¿ Que se nos ha perdido ahora allí?.

Salvador, mientras señala la zona de Zamora, dice:

-      [ Salvador ] Tienen que ir a Zamora, al día 21 de Septiembre de 1072, van ustedes a una semana justa antes de que el rey Sancho II El Fuerte sea asesinado por Bellido Dolfos. Van a ser los “guardaespaldas” de Bellido hasta el día 7 de octubre que es cuando asesinara al rey Sancho.

-      [ Julián ] Manda cojones que tengamos que ser los niñeros de un traidor a la corona castellana, por una vez y sin que sirva de precedente, creo que Alatriste y yo estaremos de acuerdo. ( comenta mientras dirige su mirada a Alonso de Entrerrios ).

Julián va comentando lo que el otro día escuchaba en aquel bar donde se reunía con Maite su mujer, un grupo de chicos, en una mesa escuchaban atentamente a un chico calvo el cual hacían llamar Cid Delgado, este chico, relataba las vivencias del caballero Rodrigo Díaz de Vivar.

-      [ Salvador ] Pues me temo Julián, que tendréis que proteger al menos durante unos días a Bellido Dolfos hasta que esté, dé muerte a Sancho II, para que la historia transcurra como tiene que ser. Recordad que ante todo estamos para que no cambie la historia y si muriese Bellidos, a saber cómo estaría la historia en la actualidad.

Irene se queda mirando detenidamente a Amelia, hoy ha estado algo callada, algo inhabitual en ella. - ¿ En que estará pesando esta muchacha ? Piensa para sí misma sin dejar de observarla detenidamente.

Ernesto coge el teléfono y marca la extensión #654#. – ¡Tened preparados los trajes para el siglo XI, dos de caballeros y uno de novicia ! – Comenta mientras pone una de sus manos en el yelmo corintio que tiene Salvador encima de una mesa.

A los pocos minutos, vemos a la patrulla con los trajes de época, Amelia vestida de arriba abajo con los hábitos típicos de una novicia del siglo XI, Alonso y Julián ataviados con una sobrevesta que les llegaba casi hasta las rodillas, los colores de ambos son claros.

Mientras van llegando a la puerta XI, Irene le comenta a Amelia que ha estado callada todo el día, por otro lado, Julián le pregunta a Ernesto que a donde les lleva esa puerta, a lo que Ernesto sacando un pequeño plano de la época señala un pequeño monasterio a poco más de una legua de Burgos.

-      [ Ernesto ] En este pequeño monasterio os espera Dom Noberto, él os dará todo lo necesario hasta llegar a Zamora, desde aquí hasta allí hay aproximadamente unos 195 km en línea recta, para ti Alonso y como todavía no estás acostumbrado, calcula que son unas 40 leguas más o menos.

Mientras tanto, un poco más alejadas, Irene sigue preocupada por Amelia y justo antes de entrar, Irene sujeta la mano de Amelia cuando esta se dispone a abrirla.
-      [ Irene ] Espera nena, me tienes preocupada, así que antes de entrar, dime que te ocurre.

Amelia se para y mirando para un lado y para otro lado, coge a Irene de la mano, se echan para atrás un momento a lo que contesta:

-      [ Amelia ] Julián y yo llevamos varios días durmiendo.

Irene no sabe lo que decir, se queda con una cara embobada y tartamudeando … - ¿ Que me dices? – sin saber que decir.

A los pocos segundos llegan Alonso, Julián y Ernesto hablando, en ese momento Ernesto se para y da las últimas instrucciones a la patrulla.

-      [ Ernesto ] Alonso, se que va en contra de tus principios, pero debéis proteger provisionalmente a Bellido Dolfos, al menos hasta el día 7 de octubre, con que desaparezcáis de la escena un par de horas antes os vale, además, no es conveniente que os vean merodeando por allí, con que estéis cerca o infiltrados en las mesnadas del rey Sancho os valdrá.

Amelia abre la puerta XI y entra junto con el resto de la patrulla, a los pocos segundos salen por un tonel gigante de cerca de dos metros de diámetro, allí les espera Dom Roberto.

-      [ Dom Noberto ] Buenas tardes chicos, os estaba esperando desde hacía un par de horas, como de costumbre, en el ministerio van con retraso, a ver si no se retrasan en darnos el sueldo para poder subsistir, que en estos tiempos en los que andamos, mal camino llevamos.

La patrulla saluda cortésmente besando la mano como  se merece un abad de tan alta alcurnia como es Dom Norberto.

-      [  Dom Norberto ] No hace falta que me beséis la mano, soy abad porque así me obligan, pero ni soy de creencias ni nada por el estilo.

A lo que riendo Alonso contesta … - Vamos Norberto, que te gustan más las mujeres que a un niño un chupete. – Mas o menos – comentaba el abad mientras les indicaba por donde debían ir.

-      [ Amelia ]  ¿Está muy lejos Zamora desde aquí?

Comentaba Amelia mientras contemplaba aquel lugar que parecía ser una bodega de las de antaño, de esas de las que tanto había oído hablar a lo largo de su infancia, donde se hacían los buenos vinos que tanto le gustaba a su padre, vinos, que maduraban en barricas de roble y que tan peculiar gusto le daba al vino.

-      [ Norberto ] Aproximadamente a poco mas de 40 leguas o lo que es lo mismo, poco mas de 190 km en línea recta, si no os torcéis en el camino, llegareis en unos pocos días, no tendréis perdida, siguiendo las indicaciones que yo os de.

Alonso, mientras tanto contemplaba aquel viejo monasterio que a duras penas se mantenía en pie. El abad mientras charlaba con Amelia y con Julián, tenía tiempo para decir, que el monasterio se mantenía en pie de milagro, pero que ni con las ayudas del ministerio, al paso que iban, duraría mucho y que en pocos años, tal vez incluso meses, tendrían que trasladarse a otro lugar por el estado casi avanzado de ruina y que con ello habría que cambiar la puerta de lugar.  

                                                                                  ( Continuara ... )                  

No hay comentarios:

Publicar un comentario