martes, 2 de diciembre de 2014

Redes sociales.

     ¿Me das tu wasap?, ¿tienes facebook?, ¿tienes twitter? Estas son algunas de las nuevas preguntas que se hace la sociedad hoy en día a la hora de conocer a las personas, el conocer a las personas hablando cara a cara como antaño ocurría paso a los anales ya de la civilización y eso que no ha pasado mucho tiempo desde que estas nuevas tecnologías o redes sociales empezasen a funcionar.

     Aun me acuerdo cuando hace algunos años, ibas a la discoteca y te presentabas cara a cara, los tiempos cambian y por lo visto si vas a una discoteca, ves a todo el mundo con el dedo pulgar pulsando tan rápidamente las teclas del móvil o incluso de la tablet, que apenas te da para ver los movimientos, parece como si fuesen las alas de un colibrí aleteando en cuestión de decimas de segundo.

     Comprobado casi científicamente, que si no perteneces a una de estas nuevas tecnologías que a cada día que va pasando, más adeptos va captando, no eres persona, eres un autómata que se mueve al son de lo estipulado por lo que marcan las tendencias tecnológicas del momento.

     Nos empeñamos en decir que no usamos ni twitter, ni facebook ni wasap, etc, pero a la menor de cambio, lo que tardan en darse la vuelta los que nos rodean, ya estamos con el dedito dale que te pego sin poder dejar de darle a los botones.

     ¿Hasta cuándo? Nadie lo sabe, lo que si está claro es que a medida que va pasando el tiempo, el uso de este tipo de cosas hace que los niños empiecen antes, rara es la vez que no ves a un niño de entre 10 y 15 años no tenga un móvil con wasap.

     Si alguno de nuestros ídolos levantase la cabeza, se sorprendería por no decir fliparía,  por ver en que se ha convertido hoy en día el legado que nos dejaron. Imaginaos al Cid enviando un wasap a alguno de sus hombres ..

-      Soy el Cid, ¿Por dónde te encuentras Alvar Fañez? No te muevas de allí que en seguida estoy allí.
-      Soy Alvar Fañez, Primo, no vengas que nos encontramos en mitad del camino y así, ni tu vienes ni yo voy. Hasta la próxima.

O incluso a Isabel I de Castilla hablando con Gonzalo Fernández de Córdoba:

-      Isabel: Gonzalo, ahora que no nos ve ni tu mujer ni mi marido, quedamos en Cuenca, en el camino que lleva al molino y así podemos estar un rato juntos.
-      Gonzalo: Vale mi señora, os espero allí, ¿Con que ropajes vendréis ?

     Nos hemos convertido en esclavos de las nuevas redes sociales, de esas redes  de las cuales no podemos vivir y de las cuales, nos hacen un poco más fácil la vida cada día y que nos permite ser un poco más feliz, cuan enamorados estamos de ello.


     ¿Hasta cuándo o hasta donde llegara el límite? El destino lo dirá.

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